agosto 26, 2010

Eventos edilicios significativos y mundiales.

Con el siguiente título:

Despues del Mundial.

Se analiza su impacto sobre costos y utilidad. Son obras edilicias de alto impacto, pero….¿cual es su utilidad en el Futuro? Cabe el análisis sobre: Relación vs popularidad vs necesidad vs costos de la inversión.

13/07/10

Los estadios deportivos son parte del espéctaculo visual que ofrece el fútbol en su máximo evento. Pero luego resultan construcciones inadecuadas para el contexto socio económico de los países anfitriones.

PorPor Agustín García Puga. Arquitecto
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Desde hace tiempo los estadios deportivos son postales que forman parte del espectáculo visual que ofrece un torneo, por lo que la impronta del diseño caracteriza la cultura de un pueblo que desea alcanzar en ese escenario la gloria deportiva, como símbolo de trascendencia universal.

Con este contexto vemos como arquitectos reconocidos diseñan formas cada vez más originales, que no necesariamente contribuyen ni aportan valor agregado a la región, gastando un promedio de U$S 300 a 500 millones.

Para el Mundial de Sudáfrica, si bien los estadios no tienen la espectacularidad de las sedes de Alemania 2006 o el Nido de pájaro de Beijing en 2008, revisten características interesantes. El Soccer City, en Johhannesburgo, fue el ícono arquitectónico representativo de este mundial. Costó U$S 450 millones y tiene capacidad para para 94.000 espectadores. Fue construido con forma de calabaza (olla), un elemento identificable con la cultura africana. Por los colores de su fachada, compuesta por paneles modulares de concreto revestidos con fibra plástica de 13 mm de espesor con distintas texturas y tonalidades, da la sensación de estar siempre ardiendo. La cubierta está revestida con doble membrana sintética impermeable y la parte inferior es de una tela de trama abierta, color tierra, similar a las montañas de la zona.

En lo que respecta a la seguridad, en este Mundial hubo muy pocos los cambios en materia de infraestructura. Como el transporte público en Sudáfrica dista de ser ideal, se construyó una playa de estacionamiento para 15.000 vehículos que asegura lugar para todos los que utilicen ese medio para trasladarse.

Para ingresar al Soccer City hay que pasar por tres instancias de control. La primera barrera física consiste en atravesar el primer perímetro de seguridad donde se revisan los bolsos y hay arcos detectores de metales (no los había en Alemania 2006). Luego se llega a la segunda instancia de control físico: se introducir el ticket en una lectora electrónica que habilita a pasar por un molinete de barras metálicas de 2 m de altura ante la vigilancia de los controladores.

Ya dentro del estadio, hay que ingresar al sector que indica el ticket, bajo el control visual de una persona. El estadio cuenta con sistemas de filmación de seguridad alemanes de gran calidad técnica, que pueden tomar y grabar imágenes en cualquier punto y en un radio bastante alejado, a través de domos y cámaras fijas. Sin embargo, sigue pendiente la utilización de sistemas biométricos de reconocimiento facial, como los que hay en USA y que permiten reconocer a personas incluidas en bases de datos, buscados por la justicia o que no podrían ingresar al estadio por aplicación de derecho de admisión.

El sistema de señalización del estadio es bueno y fácilmente comprensible para quienes asisten a un evento, aunque a la salida y con las grandes distancias que hay que recorrer para llegar a los estacionamientos, las señalizaciones resultan escasas.

Desde cualquier sector del estadio hay una visibilidad óptima, ya que la cercanía con el campo de juego le confiere esa cualidad y además cumple con un requisito FIFA de no tener pista de atletismo para que los espectadores estén lo más cerca posible de la acción del juego.

Como cualquier estadio construído y utilizado para este tipo de torneos, no prevé una política de acomodación para diferentes públicos, ni ningún tipo de barrera que sectorice e impida la libre circulación o el cruce entre parcialidades antagónicas.

En materia de accesibilidad, se puede ingresar tanto a través de cómodas rampas mediante escalinatas amplias. Pero se se han previsto escasos 244 lugares para sillas de ruedas (la normativa internacional exige el 1% de la capacidad total).

Con relación a la sustentabilidad, este estadio ya es considerado como un “elefante blanco” inadecuado para su contexto socio económico. Es inevitable la reconversión de sus instalaciones para que pueda ser utilizado por la comunidad. Obviamente, las dificultades económicas de Sudáfrica han impedido utilizar recursos como placas solares generadoras de energía como las del estadio Kaohsiung (Taiwán), aunque se han cuidado otros detalles como el control inteligente del uso de agua y el aprovechamiento de la iluminación artificial superior, ya que el techo actúa como un gran reflector sobre el estadio. Las terrminaciones de hormigón visto y el aireamiento del estadio ayudan a hacer un uso más eficiente de la energía y a reducir los costos de mantenimiento.

Me gusta tomar como ejemplo de sustentabilidad al nuevo estadio Wembley, en Londres, que es un generador de riqueza. Ha logrado revitalizar la zona con nuevos bienes y servicios, provocando una inversión millonaria del gobierno en obras de infraestructura y transporte, impulsando también la construcción de viviendas de buen nivel económico, lo cual redunda en mejores condiciones de seguridad y de vida para los vecinos.

Como ejemplos negativos tenemos al ya mencionado Nido de pájaros de Beijing y al Domo de Sapporo (Japón 2002), que se están deteriorando por la falta de aprovechamiento de sus mega instalaciones. Es necesario reflexionar sobre el legado de las construcciones monumentales especialmente diseñadas para un evento, que generalmente no guardan relación con las necesidades de uso, ni con las realidades económicas de sus países. La planificación responsable es el gran desafío técnico/político que debe afrontarse de inmediato para equilibrar las necesidades de una sociedad, la imagen que se muestra al mundo y el legado de uso real que otorgue un beneficio desarrollador de actividades integradoras para el conjunto. Sin que esto implique millonarias erogaciones para su mantenimiento, o lo que es peor, el abandono y la posterior ruina del edificio.

« *Especialista en seguridad de estadios y vocal de la Asociación Alemana IAKS Sección Latinoamérica – Caribe

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